Dolores Aleixandre
Sagrado Corazón de Jesús (Madrid)
Qué majo chico, qué gusto verle venir hacia Jesús tan ágil, tan deportista, tan sano, tan educado, tan hakuna, tan alegre. Bueno, alegre no del todo, por culpa de esa insatisfacción fastidiosa que le gustaría superar, a ver si ese Maestro de tanta fama le ayuda a quitársela de encima. Login To Unlock The Content!This content is locked





