Manuel Ogalla, CMF
Misionesro Claretiano, Harare (Zimbabue)
Jugando a los barquitos.
Las coordenadas de nuestra vida
Qué apasionante era en nuestra infancia cuando, tras pronunciar un tímido y dubitativo «A-2», nuestro compañero de juego contestaba un sigiloso —e incluso ofendido— «tocado». O con qué júbilo y cuántos festejos recibíamos el apenado «hundido» de nuestro contrincante tras nuestro sibilino y mortífero grito «G-4».
This content is locked
Login To Unlock The Content!





