Dolores Aleixandre
Sagrado Corazón de Jesús (Madrid)
Si a alguien le ocurre, cosa improbable pero no imposible, que encuentra en su entorno inmediato un huevo de avestruz, mi recomendación es que se deshaga de él cuanto antes, bien espachurrándolo, bien confiándoselo a alguna asociación protectora de avestruces. De lo contrario y, como lo vaya dejando crecer engañado por su apariencia inofensiva, quedará expuesto a que le complique la vida un animal
bastante enorme al que tendrá que dar alojamiento en su casa, su sacristía, su jardín o el claustro de su monasterio.
This content is locked
Login To Unlock The Content!





