DECISIONES PARA TIEMPOS DE INNOVACIÓN

0
390

CUANDO SE DESPIERTA A UN INCONFORMISMO CARISMÁTICO

(José Beltrán. Laico, director del semanario VN). La vida religiosa hoy como ayer es inconformista. Y, por tanto, incómoda. No busca ser una frase hecha ni un regalo para los oídos de los consagrados. La afirmación se sostiene cuando cambio el sustantivo global por un nombre propio. Marivi es inconformista. Ángel es inconformista. Laura es inconformista. Luisa es inconformista. Así podría enumerar uno a uno a las religiosas y religiosos con los que comparto vida y misión cada día.

El Espíritu no para quieto y ellos saben seguirle el juego. Al no dejarse atrapar por las obras ni por el peso de la historia. Al no quedarse petrificados por la falta de manos y abrirse a la intercongregacionalidad. Al no sentirse carceleros de un carisma sino dinamizadores para contagiar a los laicos de un regalo común. El Espíritu que va por delante ha llevado a replantear estructuras y recetas prefijadas por la tradición. Y ellas y ellos actúan con docilidad. Para acercarse a las raíces de un carisma y saber envolverlo en una savia que dinamiza acorde con los signos de los tiempos. Solo así es posible estar en las periferias mucho antes de que el Papa, llegado del Sur, invitara a caminar hacia ellas. Solo así se entiende que antes de que Roma integrara la sinodalidad como método y el acompañamiento en la pastoral con jóvenes, la vida religiosa ya las aplique en su quehacer cotidiano.

Inconformismo profético, que no quejumbroso. Inconformismo propositivo. Que no es optimista, palabra que sigo sin encontrar en la Sagrada Escritura. Que sí es esperanza, realidad del Génesis al Apocalipsis. Esperanza.