CRÓNICA CLAR: HORIZONTES DE NOVEDAD EN LA VIVENCIA DE NUESTROS CARISMAS HOY (I)

0
364

tombi-webEn Bogotá, rodeados de montañas verdes, comenzamos el Congreso de la CLAR el 18 de Junio.

Todo gira en torno a un icono, a un retazo de la Palabra, que es Betania: la resurrección de Lázaro. Icono de dejar desatarse las vendas de muerte por el Señor Jesús. Optar por la vida que en la resurrección de Jesús ya venció a la muerte y es adelantado en el revivir de Lázaro. Apertura de sepulcros, de rotura de miedos, de dejar que la vida brote. Icono de conmoverse, como Jesus, ante la miseria humana, ante el dolor que no tiene consuelo. Icono que percibe la fragilidad como fuerza débil y como signo de que nace algo nuevo.

Pero ello tiene un antes de preparación en los pre-congresos que se realizaron en todas las conferencias nacionales y en un diálogo fructífero que fue construyendo este cuerpo del congreso. Pero tampoco acaba aquí porque se proyecta hacia el futuro en el post-congreso.

El congreso consta de ponencias por la mañana (conferencias, paneles y foros) y de talleres por la tarde, 42 en total. Ambos, ponencias y talleres, están surcados por seis ejes transversales: misión, espiritualidad, comunión, consagración, formación y animación (gobierno).

La búsqueda de una nueva vida consagrada quiere ser la voz de todo el congreso, no solo de los ponentes o de los “talleristas”. Para ello los talleres son modos de compartir en grupos pequeños para después lograr una síntesis interpretativa que se vuelve a llevar a la asamblea. Los talleres abordan 10 núcleos temáticos: nuevas generaciones, humanización y espiritualidad, pobres, cambio sistémico, JPIC, intercongregacionalidad, interculturalidad, comunión eclesial, carismas y laicos, salida misionera.

. El acto inaugural lo preside el Cardenal Joao Braz de Avis, prefecto de la Congregación de Religiosos, Rubén Salazar, arzobispo de Bogotá y la presidenta de la CLAR, Mercedes Casas.

Comienza con la entronización de la Palabra entre danzas y aplausos de todo el auditorio, en clave oracional y festiva: “Saber que se puede, querer que se pueda, quitarse los miedos, sacarlos a fuera. Pintarse la cara color esperanza”… Banderas de todos las países que configuran la CLAR danzando delante de la Palabra y haciendo un gesto reverencial, ante la sonrisa del cardenal. Toda una declaración de intenciones: de entusiasmo y esperanza de una VR que sigue soñando desde lo comunitario y lo plural.

Al comienzo también se leen las palabras que el Papa Francisco dirige a la asamblea y a la que presta su voz el Nuncio: “Animo a todos los religiosos y religiosas para que puedan transparentar la alegría y la belleza de vivir el Evangelio desde los diferentes carismas”.