Magos disfrazados

112966027En un chiste del WhatsApp se retiene, a manos de la Guardia Civil, a tres sujetos montados en camellos que dicen buscar a un recién nacido, siguiendo una estrella fugaz, en plena noche, cargando oro y otras sustancias. El agente de tráfico, claro, les invitaba a descender y hacer la prueba del alcohol.

Gracioso o no, lo de las cabalgatas de Reyes se ha convertido en verdaderas caravanas de empresas y asociaciones que quieren mostrar lo que son. Y no sólo empresas… Son expresión de lo que somos y vivimos en cada momento.

El evangelio de Mateo nos refiere que Herodes -gobernante absoluto de turno-  quita de en medio a todo aquel que pueda poner en peligro su estatus; fueran Magos o no. El rival de Herodes será un niño pequeño e insignificante. Y es que el poder adquiere miedos inconfesables e irracionales convirtiendo a las gentes en opositores o extremistas.

El asunto se actualiza cada año. Si el año anterior provocaba ideológicamente el hecho de que los tres Magos fueran varones, en éste la mirada se ha detenido para mirar al mar. De él no vienen caravanas de espumillón sino pateras a la deriva llenas de hijos de Dios llenos de ilusión y agotados de vida. Y allende los mares en riadas de familias que huyen de la persecución política y del hambre social.

Mientras tanto los Magos han de disfrazarse cada año de realidad, para ponernos sobre aviso dónde nace Dios, dónde quiere estar, dónde le dejan vivir.

 

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