En la máquina del tiempo

Ayer tuve la extraña sensación de haberme subido a la máquina del tiempo. Estuve en un lugar (no puedo decir “pueblo” porque tiene el título de “muy noble ciudad”) donde viví hace ya unos años y, cada vez que voy y celebro la eucaristía en la parroquia, tengo la extraña sensación de viajar al pasado

Cada vez es como un paso hacia atrás en la historia: Primero fueron las homilías y las catequesis de los niños las que me olían a alcanfor, pero, como creo en la pluralidad de estilos y espiritualidades en la Iglesia, no me pareció tan grave. Después fueron los kilos de incienso y las oraciones a la Virgen en latín ante un pueblo que no entiende y se ve forzado a responder con un latín “de oído”, luego la insistencia en que no se fuera a comulgar si no se habían confesado antes y lo último fueron las casullas tridentinas, decir parte de la plegaria eucarística en latín y poner el comulgatorio para comulgar de rodillas.

No sé qué está pasando ni qué interés existe en que vayamos “historia atrás”, no sé qué nostalgias extrañas llevan a unos sacerdotes más jóvenes que yo a presidir celebraciones con formas que no conocieron, que no se entienden y que, aunque tengan apariencia de “solemnidad”, son absolutamente ajenas a la vida cotidiana de los creyentes… y, de paso, antilitúrgicas. Solo sé que no deja de sorprenderme y que me asusta mucho que nos dediquemos a “mirar hacia atrás” en vez de mirar hacia el presente. Ante estos viajes en el tiempo se requiere mucha fe para seguir creyendo en el Espíritu que alienta, anima y guía a la Iglesia creando comunión en la diversidad.

Me temo que, la próxima vez que vaya, el sacerdote presida la eucaristía de espaldas al pueblo… vaya a ser que les mire a la cara y descubra que sus vidas y su realidad tienen poco que ver con lo que él celebra.

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2 respuestas a En la máquina del tiempo

  1. Iñaki dijo:

    Bajo mi punto de vista esto de lo que hablas tiene un nombre, se llama integrismo, y no es bueno, para nadie. La clave es saber contextualizar todo lo que hemos aprendido y se nos ha dado en épocas y lugares distintos a los que hoy nos corresponden.
    Es sólo una opinión.

  2. Helga dijo:

    Yo pense que esto solo sucedia en Estados Unidos. Es un fenomeno que se ve en el sacerdocio y en la vida religiosa. Extranamente de jovenes de mi edad o menores.

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