SUEÑOS

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Ya muy cerca de la Navidad. En este cuarto domingo de adviento descubrimos a un José soñador. A un José preocupado que se fía de la palabra dada por un ser que viene de parte del Dios de la Vida para anunciarle la Vida que está viniendo ya al mundo.

A un José que es padre sin serlo, a un José que es esposo de una manera nueva. Y José me imagino que seguiría soñando a menudo con aquel sueño de niños y de esposa y de planes y de complicaciones y de ponerse en manos de otro. Soñando lo imposible que ya era realidad a los ojos de los soñadores y que hoy también puede seguir siéndolo si confiamos en lo onírico como posibilidad de Dios.

Los sueños no son solo sueños como decía el poeta. Los sueños también pueden ser Dios hecho uno de nosotros en una familia extraña en un mundo que aun se está desperezando, ayer como hoy.

Felices sueños de pesebre a todos.