Hacia el Vaticano 3.0 Las tecnologías «social media»

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Esto ya no es negociable. Las tecnologías social media son el gran principio de realidad y de utopía de la era actual. Si una persona o una institución no está dentro de los social media, su rol queda inutilizado. Un intelectual, pongamos, que no esté en los social media, deja automáticamente de ser intelectual, porque uno es intelectual por, para y en la cultura que le ha tocado vivir. Lo mismo diríamos de un político, una editorial, un periódico, un negocio… Tarde o temprano morirán si no viven en el mundo.
Incluso hay razones de tipo económico, que son las únicas válidas para algunas mentes del hemisferio izquierdo: El informe Penteo-ESADE cifra el impacto de las TIC en un 24% del PIB1.#
Pero, tranquilos, para estar en el universo social media solo hay que cumplir tres condiciones. Es más sencillo de lo que parece.
El mundo de las ideas
La primera condición es tener ideas y expresar ideas. Sin ideas, no se puede entrar en ese mundo denominado “red 3.0”.
Internet dio lugar a la “web 1.0” (1995-2000), la web de los portales. Un mundo solo para emprendedores exclusivos y muy avanzados, autores de esas páginas web. El tráfico estaba regulado por grandes portales, que buscaban, recopilaban y clasificaban las webs de mayor interés. El público visitante (aún permanece esta metáfora fósil) sólo visitaba, como espectador, esas páginas que caracterizadas por ser cerradas, de comunicación vertical, unidireccional y plana. Es la época de Lycos, Terra, Olé, Telépolis, Altavista, etc. En el mundo educativo la web emblemática fue Educnet2,# que recopiló y clasificó millones de webs educativas, celebrando su congreso en 1999. En el mundo religioso la pauta fue hacer páginas planas y fijas de congregaciones, parroquias o colegios. Los que lo hicieron.
La “web 2.0” es la web de los algoritmos (2000-2009), la web de Google. Los algoritmos permitieron identificar los gustos y patrones de los usuarios mejor que ellos mismos. De ahí el éxito de tiendas como Amazon, que se convertía en tu mejor asesor intelectual, como Ciao que te permitía ahorrarte 200 euros al comprar una lavadora, un disco duro o unos cartuchos de tinta. El papel del lector de ser pasivo o receptor, pasó a ser activo y productor. Esto se manifiestaba en páginas comerciales, de música, hoteles, turismo, donde las opiniones de los usuarios o sus visitas situaban a los productos en una jerarquía de visibilidad. Un hotel con menos de 7 puntos, está en peligro de extinción. Pero el invento de la web 2.0 es el blog, que supone la democratización de las ideas. Cualquiera puede escribir un blog, cualquiera puede seguir una conversación en un blog. El emblema en educación sería Educared, con sus congresos anuales. En el mundo religioso destaca Religión Digital que, a pesar del trabajo de altísima calidad de montón de profesionales blogueros, se convierte, sin embargo, en un penoso mundo salvaje de comentaristas mordiendo la yugular del contrario.
La “red 3.0” es la web de las redes sociales (2010-?), la web semántica. Ya no podemos hablar de “web”. Chris Anderson llegó a titular un artículo suyo: “La web ha muerto”3.# Ya no vamos a los buscadores a buscar cosas como si estuviesen metidas en un cajón. El motor ya no es la información, la búsqueda de objetos. El motor de la red 3.0 es la interconectividad, la inteligencia compartida. El manifiesto Cluetrain sitúa la clave en el concepto de “conversación”4#(CITAR). La web es sustituida por las redes sociales: Twitter, Facebook, Hi5, SlideShare, Youtube, Spotify, Instagram, Tumblr,… permiten jerarquizar las ideas semánticamente. Los periódicos, los telediarios, los documentales, la televisión, la radio, las tertulias, se convierten en fósiles hablando cíclicamente de las mismas cosas en bucle. Terminan siendo una gran pérdida de tiempo, sólo utilizada por gente que dice que no tiene 10 segundos para hacerse una cuenta en Twitter. Los algoritmos siguen siendo los aliados de la red semántica. Pero se expande el uso de una herramienta escandalosamente simple, la etiqueta o hashtag, que permite crear conversaciones nuevas o sumarse fácilmente a conversaciones existentes. El mundo educativo explosiona con cientos y miles de blogs de matemáticas, conocimiento del medio, historia, infantil, mecánica, filosofía, etc. Destaca Agrega, reflejo de la gran revolución que sufren los blogs modulados por la experiencia viva y vertiginosa de las redes sociales. En el mundo religioso hay un desierto inexplicable. Una tímida experiencia social media con las JMJ de Madrid, el congreso “Creo en internet” y el congreso de Escuelas Católicas “El liderazgo educativo, motor del cambio”, con un Twitter y un streaming que llegó a todos los continentes. Me quedo con la humilde experiencia de las Religiosas de María Inmaculada, que hicieron su plan pastoral a nivel mundial con métodos colaborativos…
En conclusión, la primera condición es tener ideas. Si no las tienes, nunca entrarás en el mundo semántico de los social media. Y viceversa, si tienes ideas y no estás en los social media, háztelo mirar, por si acaso. El voto de pobreza debería dar paso al voto de riqueza de vida. No podemos tener vocaciones si no ven en nosotros una vida llena. De ideas y de hechos, no de intenciones.
La alfabetización digital
La segunda condición para entrar en el mundo social media es que necesitas un mínimo de alfabetización digital. No te pido que vendas todo y… No, solo haz un curso. Con ocho horas puedes ponerte al día en un kit básico para sobrevivir. Busca vídeos de Youtube para aprender, un tutorial de 2 minutos te puede enseñar a cortar música. Déjate ayudar por la gente que te rodea, si tienen menos de 15 años, mejor. Sí, el que no lo haga es porque no le da la gana, no porque no pueda. Si tienes 80 años, no puedes poner excusas, tienes tiempo, vas a disfrutar como nunca en tu vida. Si tienes 50 años y tienes muchos cargos y estás muy atareado, no tienes perdón de Dios. Si no puedes hacerlo, deja el cargo. Eres un irresponsable si no sabes a dónde se dirige el barco de tu colegio.
Si hace falta, modifica las Constituciones de tu congregación. Que digan “que la persona que no tenga cien seguidores en Twitter queda cesada automáticamente de sus cargos”. No se puede tener liderazgo sin experimentar los social media. Si esto no te convence, simplemente ponte a dieta. Elimina las diez horas semanales que las religiosas suelen perder con la televisión. Elimina las diez horas semanales que los religiosos suelen perder viendo telediarios, las diez horas leyendo periódicos, resúmenes de prensa, oyendo Ondacero o la Cope, leyendo webs de mal gusto, etc. Sin mucho esfuerzo, la primera semana perderás 20 horas, las ganarás para ti. Ahora invierte una hora semanal en Twitter, otra en leer blogs interesantes, otra en oír y ver podcast. ¡La falta de tiempo! ¿Paralizados por una excusa tan tonta? El voto de castidad debe dar paso al “voto flow”, el voto de entrega total a la vida, que rompa la frontera entre el trabajo y el ocio. Castidad es entregarse 90 horas semanales a la vida, estés consagrado o casado, esto es, consagrado de otro modo.
La conversación horizontal
La tercera condición es aprender a conversar para pensar. La vida religiosa tiene un ideario de horizontalidad, que nace del Evangelio de Jesús de Nazaret, que provocó la primera revolución horizontal de la historia. Pero la vida religiosa tiene un inconsciente de verticalidad en sus métodos, cargados de control, lentitud, herencias… Faltos de flexibilidad, autonomía y riesgo. La revolución horizontal no es una clave de las redes sociales, sino de todas las empresas, emprendedores y grupos que han optado por el método cooperativo para trabajar, que han optado por los equipos en lugar de los individuos, por hacer posible lo imposible, por abarcar la complejidad, la globalidad, la pluralidad5.
La conversación horizontal permite una experiencia de personalización como nunca en la historia. La posibilidad de conectar con cualquier persona. El potencial de hacer una experiencia a la justa medida de cada persona, de su unicidad y multiplicidad, como guante que se ajusta al dedo. Claro que, las conversaciones socavan las jerarquías, las instituciones y las empresas. Estas tienen que bajarse del pedestal, si quieren volver a ser significativas, y entrar en conversación con las personas. La palabrería es el gran síntoma de una grave enfermedad. Las personas solo quieren ideas. Hace poco conversaba en Facebook con varios religiosos y les decía que se les notaba porque “predican”, mientras que en las redes sociales uno está para conversar6.
El voto de obediencia debe dar paso al voto de participación. Se hace voto de obediencia a los proyectos, no a las personas. En el mundo 3.0 nadie está obligado a obedecer un proyecto vertical, donde no se ha permitido la participación. La horizontalidad, que no democratización. Los cambios visionarios nunca se han dado por votación asamblearia. Se dan porque hay un liderazgo visionario (relacionado con la primera condición, la de las ideas). Pero ninguna visión se puede desarrollar y encarnar sin métodos horizontales y cooperativos.
10 herramientas para cerrar la brecha social media
Hablar ahora de herramientas tecnológicas es tan sencillo. Os he preparado un corpus de diez herramientas, una especie de “decavium”, bastante más relacionado con el trivium y quatrivium clásico de lo que parece.
Si no conoces estas herramientas, no te satures, no pierdas la paz. Un libro requiere diez horas de lectura, una herramienta se aprende en diez minutos. Ya te he dicho que “san Youtube” es un santo intercesor que atenderá todas tus súplicas, pídele un “tutorial en español” sobre la herramienta que decidas usar, y empieza a hacer lo que ves, en paralelo, mientras ves el tutorial.
Empezamos.
El mundo de los blogs
1ª Blogs. Las noticias ya no están en los periódicos, prensa o telediarios. Cancela esos resúmenes de prensa interminables que cada día te llegan a tu correo electrónico. Opción 1: bórralos cada día. Opción B: márcalos como correo no deseado. Opción C: cancela la subscripción, sí vete abajo, al final del mail, verás que lo puedes hacer. Ya, de paso, cancela todas esas suscripciones a páginas de ofertas, viajes, novedades, chollos. Seguro que tienes más de veinte suscripciones de este tipo. Las noticias y las ideas hoy están en los blogs. Explora, pregunta por blogs de calidad de una religiosa directora de un colegio de Almería, de un sacerdote de Córdoba que escribe sobre pastoral, otro de cine espiritual, otro de literatura, música clásica, química, cocina, series de televisión, etc.
2ª RSS. Empieza leyendo, al menos, cinco blogs. Cuando leas más de cinco, todo te resultará complicado. Abrir el navegador, recordar cómo se llamaba aquel blog que leíste ayer, marcar como favorito, entras y no hay nada nuevo… Frustrante. Te recomiendo abrirte una cuenta en un lector de RSS, por ejemplo Google Reader. Si tienes cuenta en Google+ o Gmail, no tienes nada que hacer. Añade subscripciones de los blogs que más te gustan. Mira un tutorial o pregunta cómo se hace. Entonces sólo tendrás que ir a Google Reader y leerás las novedades a toda velocidad. En un mes, seguirás más de diez blogs. A los seis meses sentirás la necesidad de crear tu propio blog. Esto no entra en el “decavium” de mínimos. Lo digo por si quieres ir a por nota. Entonces te harás una cuenta en Blogger o WordExpress.
El mundo de la música
3ª Spotify. Te propongo el siguiente happening: coge una bolsa de basura en una mano, de las amarillas, en la otra mano una cámara de fotos o un teléfono que haga fotos. Pon toda la atención, porque será algo que hagas con las manos, pero está destinado a tu cerebro y tu alma. Ahora, vete abriendo cada una de las habitaciones de tu piso, comunidad, sede, colegio y busca todas las casetes de esas amarillas de BASF y las originales, todas. Mira en todas las estanterías del mueble de la televisión, en todos los cajones. Échalas en la bolsa amarilla y llévalas al contenedor amarillo, creo que son plásticos. Si encuentras la típica casete que consideras maravillosa, pero que llevas quince años sin escuchar, no te preocupes, tiene remedio. Haz una foto a todas las casetes que consideres imprescindibles. Algún día alguien te enseñará a buscarlas en internet. Cuando yo hice esto en mi casa, no hace tantos años. Mi mujer cogió todas las cintas originales y se las regaló a un vecino. No soportaba lo de tirarlas a la basura. Tú verás. Como comprenderás esto es algo así como un acto de reconciliación en el confesionario de los tiempos nuevos. Ahora entra en internet, busca Spotify, hazte una cuenta (diez segundos) y a disfrutar de toda la música del mundo mundial, de todas las épocas, décadas o estilos. Lo básico es gratis. Si quieres más, sin publicidad, desde tu smartphone, entonces hazte una cuenta premium.
4ª iTunes. La música es la principal plataforma de evangelización, por encima del cine y del tiempo libre. Si por evangelización entendemos formas de tener experiencia interior. Las canciones están llenas de casos, modelos, dudas, descubrimientos, amores y desamores… Es el cofre que guarda las principales experiencias existenciales de las personas, de las que cantan y de las que escuchan. Instala iTunes, cómprate un iPod o similar y disfruta de la música. No seas materialista. No pienses todavía en cómo usarla para evangelizar. Eso de “usarla”, roza la manipulación. Vívela y evangelizarás por los poros, y te entenderá una generación que tiene parte de su corazón en su iPod. Si no puedes evitarlo, si necesitas predicar, entonces graba un podcast, nada más.
El mundo de las redes sociales
5ª Facebook. Muchos ya lo usaréis. Todos tendréis un hermano o amigo que lo usa. No digo más. En Facebook podréis recuperar el sentido de la amistad, recuperar amigos o progresar en conversaciones de ideas y visiones más allá de los tópicos de café. Usa dos o tres listas y comparte fotos, webs, vídeos, libros, cursos o artículos como este.
6ª Twitter. Esta es la estrella. Cuando llegues aquí habrá un salto en tu vida. Ya estarás en el mundo Social Media, como usuario avanzado. Hazte cuenta (diez segundos) busca a alguien conocido. Busca, por ejemplo, a @jmbautista2 y sigue a unos cuantos de los que sigo yo (“following”). Empieza leyendo una vez al día el “TimeLine”, lo que dicen. En las menciones verás la gente que te menciona, que habla contigo. Explora etiquetas (las que tiene delante el signo “#”). No pararás de descubrir tesoros llenos de ideas cada día. Si sigues a algún petardo, deja de seguirlo, y busca gente inteligente, que hay mucha. De paso estarás aprendiendo a ser cooperativo, breve, multitarea, ultrarrápido, múltiple, intuitivo, expresivo…
El mundo del vídeo
7ª Youtube. Youtube no es solo el típico sitio para ver vídeos moñas de chimpancés haciendo el mono, que también lo es y ¿Qué?. xDxD, no os pongáis tan serios. Lo que he disfrutado con mi hija y mi mujer viendo “El club de la comedia” en Youtube, sobre todo ahora que los gobiernos piratas han asaltado Megaupload y hemos tenido que volver a la edad de piedra de los torrents. En Youtube encontraréis material educativo y pastoral de casi todo lo que queráis. Es más, si queréis ser alguien, compartir, pero de verdad, hacer comunidad con otros grupos de tu congregación, pero de verdad, hazte un canal de Youtube y comunicaos por vídeo, que es un lenguaje más universal que el inglés o el latín. La primera tarea que os pongo es que busquéis un tutorial sobre como instalar un pluggin en vuestro navegador para bajar tus vídeos favoritos de Youtube.
8ª Final Cut. Sé que esta herramienta es para usuarios muy avanzados. Hablo de que hoy día es más importante saber manejar un editor de vídeos que saber Teología o Filosofía. Hay muchas alternativas. iMovie es el programa más conocido para Mac. Pinacle, Adobe Premiere o Movie Maker para PC. ¡Soy cansino! Buscad un tutorial. Podéis aprender a usar estos programas en diez minutos. Tampoco es para tanto. El mundo del cine es otro espacio privilegiado de evangelización, esto es, de conexión entre cultura, fe y vida. Tenemos el regalo de la Semana de Cine Espiritual que se celebra en muchas ciudades. Me parece aún mejor el mundo de las series de televisión. Son de una riqueza existencial muy superior al cine actual: Mad Men, The Big C, Lost, Friday Night Lights, Modern Family, etc.
El mundo de la nube
9ª Evernote. Si llegas hasta aquí, tendrás un problema. Cada día encontrarás preciosos tesoros que no sabrás dónde guardar. La respuesta es, en la nube. Te recomiendo Evernote. Ya sabes, lo buscas en tu navegador, te haces usuario (diez segundos), instalas el programa, ves un tutorial de 5 minutos en Youtube y listo. Podrás subir a la nube todo lo que quieras. Ves una película de cine espiritual recomendada por Peio Sánchez, le das al elefantito, le pones una etiqueta, tipo a “cine espiritual” y ya has guardado la referencia. Guardar cada tesoro no te puede llevar más de 2 segundos. Cuando quieras ver todas las películas con la etiqueta “cine espiritual” en cualquiera de los ordenadores, smartphone, iPads… Abres Evernote y listo.
10ª DropBox. Evernote es ideal para guardar notas, páginas web, referencias, fotos, audio, etc. DropBox es ideal para guardar archivos de todo tipo: PowerPoint, vídeos, música, Pdf, etc. De forma que todo lo que metas en DropBox estará en la nube y podrás acceder a esos archivos desde cualquier aparato. DropBox es, además, una estupenda herramienta cooperativa. Cuando yo trabajo, por ejemplo, con una congregación su proyecto educativo institucional (PEI), todos los integrantes de la comisión tienen instantáneamente todos los materiales en DropBox, todos los Power Point que tienen que usar en sus claustros, los vídeos, los archivos de texto. Cuando elaboro una performance espiritual con algún colegio, trabajan en grupos y todos los materiales, canciones, vídeos… están en DropBox. Si quieres compartir archivos muy pesados, con comunidades del otro extremo del planeta, le das en botón derecho y compartir carpeta.
Como comprenderéis, se han quedado muchas herramientas fuera de esta selección: muchas redes sociales, Foursquare, Tuenti, Tumblr, Lindkedln, el mundo de la imagen, con Instagran, Photoshop, Flickr, Picasa, el mundo del diseño y maquetación, los podcast, los screencast, iTunes U, los Timelapse, Libdub, Flashmob, herramientas cooperativas como Moodle, Edmodo, TimeBox, plataformas en la nube como Google Docs, superior a Evernote y DropBox, pero más compleja, lo último de lo último, la llamada “cura de contenidos” con Pinterest a la cabeza. En fin, si esta no es la cuestión. No te van a poner un examen. Elige tres o cuatro del top 10, del “decavium”, y ya habrás roto la brecha social media que te separa del mundo del siglo XXI.
El Espíritu Santo, el excusado
Escudándonos en el Espíritu Santo, nos estamos vendando los ojos. ¿Cómo vamos a solucionarlos, si ni siquiera vemos los problemas?
Después de reconocer hermenéuticamente los problemas con análisis profesionales, tenemos que partir de la convicción de que sin un cambio estructural en la vida religiosa nunca se arreglarán unos problemas que son estructurales, quizás los más graves de su existencia.
La vida religiosa debe acometer estos cambios, cambiando internamente. La solución no está en que cambie el mundo o los jóvenes, ni en que cambie la jerarquía eclesial.
Hacia el vaticano 3.0
La brecha que existe hoy entre los cristianos y el mundo es aun mayor que la brecha que provocó, contra todo pronóstico, la convocatoria del Vaticano II.
El primer recuerdo que tengo de una iglesia, cuando tenía cinco años, es de un espacio tenebroso, donde un señor, de espaldas al público, hablaba en latín y un rumor constante de voces llenaban el espacio de rosarios que chocaban entre sí, cotilleos entre vecinas, cabezadas soñolientas, fervor hincado de rodillas.
La verdad, no es un recuerdo agradable. Creo, sinceramente, que hoy la situación en muchas iglesias es peor. Tengo la sensación de que en algunos momentos los curas siguen actitudinalmente de espaldas al público, siguen hablando en chino, las iglesias siguen siendo tenebrosas… Solo que antes había gente y ahora las iglesias están vacías.
Cuando mi sobrina tenía cinco años y la llevé por primera vez a una iglesia, su experiencia no distaba mucho de la que tuve yo a su edad.
Escribo mientras regreso de Benalmádena de trabajar, conferencia + mesa con una comunidad cristiana maravillosa, la fundación Asís. Se llaman comunidad y además son comunidad, abierta, comprometida, plurirreligiosa… Francisco, su cura, que el pobre lo ha pasado bastante mal cuando yo hablaba de la nube, twitter y Lady Gaga, mostraba una gran clarividencia. Decía que esta situación de caos y crisis pastoral se debe a la nefasta lectura que hemos hecho de la encarnación después del Vaticano II (de ahora en adelante, V2).
La fundación Santa María convoca un seminario sobre este concilio, que pudo cambiar el rumbo de las iglesias, pero que no pudo ser.
¿Por qué se frustró? Creo que todo se debió a que, de repente, unos pequeños grupúsculos, casi insignificantes, liderados por cuatro obispos y uno o dos cardenales, se apartaron del magisterio eclesial expresado en las encíclicas y documentación del V2. No olvidemos que el V2 va a cumplir 50 años. Sin quererlo, está en juego el concepto mismo de tradición.
Por lo tanto, no considero que volver al V2 sean una gran innovación pastoral. Fue un concilio para los años 60.
La semana pasada, escribía en la revista Educadores un artículo titulado “Paquetitos de infinito”. Contaba mi viaje a Roma, a la UISG (Unión Internacional de Superioras Generales). Les di una conferencia titulada “#otroparadigmaespiritual”. Cuando les pedí que valorasen del 1 al 5, hasta dónde sentían la necesidad de un cambio de paradigma en pastoral, de esos de verdad, no solo de chapa, sino de motor, solo una persona escribió menos de 4. El 99% expresó el máximo grado de ansiedad por un cambio profundo de paradigma pastoral.
No, creo que no es verdad. Si la vida religiosa tuviese esa ansiedad por cambiar de paradigma, simplemente, estaría cambiando de paradigma.
Entonces llega mi amiga X, que es religiosa, que lo está revolucionándolo todo, pero cuando hablamos de la vida religiosa, me dice ¿Tú eres religioso?, pues cállate. Quizá tenga razón.
No, no creo que el cambio de paradigma venga del V2. ¡Necesitamos un nuevo Vaticano 3.0!
El Vaticano 3.0 tiene que resolver dos paradigmas que el V2 no supo resolver.
El paradigma de la encarnación
El paradigma de la encarnación, como me decía Francisco comiendo unos pescaítos, que se nos multiplicaban, mientras olíamos el mar, solo lo arreglaremos cuando estemos encarnados en el siglo XXI. En estos años hemos cambiado de siglo y hemos cambiado de era. Hemos cambiado hasta de hemisferio, hemos pasado del hemisferio cerebral izquierdo, el paradigma de la lógica aristotélica, del discurso, la demostración, la linealidad, los itinerarios… al hemisferio derecho, de la experiencia, la intuición, la globalidad, las conexiones, la creatividad, la inteligencia emocional, el diseño, la arquitectura, los colores, los sentidos…7.
No estaremos encarnados, mientras sigamos separando el espacio de lo sagrado, de lo no sagrado. Menos aún, cuando consideremos más sagrados los espacios llenos de piedras, que los espacios donde acontecen pequeños milagros de amor, solidaridad, compasión, colaboración… cada segundo.
La generación Y canta, baila, hace Flashmob, se disfraza, se descarga a Lady Gaga. Quizá no hace falta un nuevo Vaticano 3.0 y lo único que necesitamos es volver a leer las parábolas y volver a ser grano de mostaza, grano invisible de levadura y sal que nos hace sabrosos.
Por esta razón, por este paradigma de la encarnación, necesitamos alfabetizarnos en Blogger, WordExpress, RSS, Spotify, iTunes, Twitter, Facebook, Foursquare, Tuenti, Tumblr, Instragraan, Youzee, Youtube, Final Cut, Google Docs, Evernote, DropBox, etc.
No por las herramientas en sí, sino porque necesitamos un nuevo paradigma espiritual que haga fluir las experiencias, desde lo emocional, hacia lo existencial y de lo existencial hasta lo espiritual, como un continuum, sin cortes, ni recortes, ni postizos, ni anacronismos.
Un día escribí en twitter “A los cristianos no nos avergüenza la iglesia, nos avergüenza su anacronismo”.
El paradigma de la redención
El mundo, las personas necesitan la experiencia de redención. El evangelio solo será buena noticia, si es buena noticia para alguien que sufre y aprende a dejar de sufrir, que vive prisionera de sus dependencias y aprende a liberarse, que vive escondida tras sus miedos y aprende a moverse, que vive enterrada en complejos y descubre su talento, su elemento, que vive paralizada por la culpabilidad y aprende a sanar su alma.
Necesitamos un Vaticano 3.0 que le diga a las personas “levanta tus rodillas”. El problema no es la misión, es la vocación. No es el qué, el cómo, el quién, el cuándo, el cuánto… es el porqué.

1 VV.AA. (2011). Informe Penteo-ESADE. Las Tecnologías de la Información en la empresa española 2011.
2 Marina, J.A. (1999). Educnet: Educación e internet, Madrid, Escuelas Católicas-Santillana.
3 Anderson, C. (2010): “The Web Is Dead. Long Live the Internet”, en Wired, Septiembre 2010.
4 Levine, R. y Locke, C. (2009): El manifiesto Cluetrain: El ocaso de la empresa, Barcelona: Deusto.
5 Alonso, G. (2009). La revolución horizontal. Buenos Aires: Ediciones B.
6 VV.AA. (2011). Sentido social: La comunicación y el sentido común en la era de la internet social. Barcelona: Profit.
7 Pink, D. H. (2008). Una nueva mente. Madrid: Ilustrae.