Sueños cumplidos

SAMSUNGA veces, cuando menos te lo esperas, la vida (y Dios en ella) nos hace algún “guiño” que te saca de tus pensamientos. Eso me pasó el otro día, cuando caminaba cerca de la Catedral de la Almudena y, en un semáforo, me encontré con esta frase: Estás en mi lista de sueños cumplidos.

No sé quién lo escribió ni a quién le dirigía este mensaje, pero a mí me vino a la cabeza que muy bien podría estar dicho por Dios para cada uno de los que estábamos ahí, pacientemente, esperando que el semáforo se pusiera en verde. ¡Cómo cambiaría nuestra forma de vivir y si nos creyéramos de verdad que somos para el Señor un sueño que promete cumplirse! Y no porque lo vayamos a lograr nosotros a golpes empeño, voluntad o “buenos propósitos” de comienzo de año, sino porque “el Jefe” está decidido a ello y es el único capaz de cumplir hasta los sueños que no nos atrevemos a imaginar.

Y es que, donde nosotros sólo vemos lo que nos falta, la talla que no damos y nuestra torpeza para amar  como somos amados, Él está contemplando ya el germen de lo que estamos llamados a ser, lo que está empeñado en sacar de nosotros… como el artista que vislumbra la estatua atrapada en un bloque de mármol. Cuando veamos cara a cara al Amor, nos reconoceremos como sueños cumplidos de Dios (cf. 1Cor 13,12).

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3 respuestas a Sueños cumplidos

  1. Mª del mar dijo:

    Ese sueño me hace levantarme cada mañana y vivir con sentido. Bendito sueño!!!

  2. Dorian Gay dijo:

    Cuando era joven, en confidencia contaba mis deseos de apostolados sin fronteras ni miedos. Recuerdo que me dijeron: «Sueña y te quedaras corto». No sé si en mi vida he servido al Señor como Él quería ser servido pero si puedo asegurar que esas palabras, hoy por hoy, se han cumplido. ¿Cómo te podré pagar, Señor, todo el bien que me has hecho? (Sal, 116)
    A fecha de hoy siento que en algo estoy es esa lista. Solo le pido que no me deje e su mano y la fastidie.

    Un abrazo

  3. guadalupe dijo:

    Querida Ianire:

    ¡Qué lindo mensaje compartes y yo leo casi ya para irme a la cama! La verdad es que justo hoy he estado pensando que sí, no doy la talla en la misión de amar a la que estoy llamada, pero no sé si por autojustificación o qué, pero me ayuda pensar que es más importante que me empeñe en disponerme para hacer experiencia de su Amor, el de mi Dios, manifestado en mi Señor Jesucristo y lo demás, vendrá por añadidura. Intuyo que también tú así lo entiendes según lo que sigues diciendo en el artículo, por eso de que ¡cómo me cambiaría la vida si me creo que Dios tiene un sueño para mí y él lo posibilita y lo pone en marcha, a pesar de mis resistencias, ¡menos mal que así es! Buena semana, con cariño y mi oración.

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