Me imagino que no muchos de los que transitáis por estos lares escucháis a menudo Extremoduro. Pero hay una canción preciosa que vale la pena. Aquí la copio, citando y respetando los derechos de autor, que nunca se sabe:
Ama, ama y ensancha el alma.
Quisiera que mi voz fuera tan fuerte
que a veces retumbaran las montañas
y escucharan las mentes social-adormecidas
las palabras de amor de mi garganta.
Abrid los brazos, la mente y repartíos
que sólo os enseñaron el odio y la avaricia
y yo quiero que todos como hermanos
repartamos amores, lágrimas y sonrisas.
De pequeño me impusieron las costumbres
me educaron para hombre adinerado
pero ahora prefiero ser un indio
que un importante abogado.
Hay que dejar el camino social alquitranado
porque en él se nos quedan pegadas las pezuñas
hay que volar libre al sol y al viento
repartiendo el amor que tengas dentro.
Termino la cita. Ojalá que, en estos tiempos y siempre, prefiramos ser indios a importantes abogados (respetando, evidentemente, a todos los abogados, yo conozco a unos cuantos) y que repartamos, mucho. Feliz Adviento