EL TIEMPO QUE NOS QUEDA

0
442

Es el título de un vídeo de una famosa marca de orujo español. Uno de esos anuncios que se publicitan en las nuevas plataformas de las redes sociales y que nos permiten elegir y enviar.

He de confesar que me ha impresionado. Esa filmación tiene la capacidad para aquilatar el tiempo que pasamos con quien decimos ser importantes. Importantes porque lo decimos y lo sentimos; pero no porque lo demostremos. Si nos dijeran las horas que vamos a dedicar a los nuestros antes de pasar a la otra vida iríamos corriendo hacia ellas. Como hace María de Nazaret, atravesando las montañas cercanas de Jerusalén para ver a Isabel.

Cuando reflexiono sobre los momentos de oración dedicados al Señor que me ha llamado me queda la misma sensación: poco, tarde y de escasa calidad. Si se me ofreciera la suma de momentos obtendría una cantidad ínfima para las cosas que puedo decir de Dios y de mi relación en Él.

Moverse es la disposición adecuada del Adviento para encontrar y ser encontrados. Encontrados por un Dios que se da por entero para compartir todo su tiempo con nosotros. Gesto anticipado por su madre, María, que deja de pensar en su promesa para estar junto a Isabel los últimos meses de su gestación y ayudarla a dar a luz. Dando vida y tiempo.

Que este vídeo y otros nos lleven a reconocer el tiempo que nos reservamos y no damos… a dar con calidad el tiempo que nos queda.