miércoles, 17 agosto, 2022

Eso de la Fe

La fe es fundamento de lo que se espera, y garantía de lo que no se ve.

Eso de que la fe no se ve es un tópico que se desmonta viendo los que estamos. ¡Claro que se ve!

Lo que es cierto, es que el fundamento de la misma -Dios-, se ha de mirar con los ojos del corazón y descubrirse en las obras buenas de las personas.

No es menos verdad, que la fe y su comprobación depende de cómo nos movamos los creyentes, de las palabras que pronunciemos o las iniciativas que decidamos. Todo eso va a dar cuenta de una Fe que se funda en el Dios de Jesús o en otros intereses.

El evangelio asegura: “donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”. ¿Dónde tienes tú puesto el corazón? ¿Dónde tienes puesta tu seguridad? El domingo pasado, un hombre aseguraba dormir tranquilo tras haber acumulado bienes para unos años. A continuación, se le decía que iba a morir en breve. ¿Qué seguridad es esa?

Todos lo entendemos y asentimos, fiados en que la vida está en manos de Dios. Pero no se nota. Vivimos agobiados por el mañana, por asegurar la pensión, tapar los agujeros de los préstamos, pagar las letras de las compras, poner la herencia a buen recaudo. ¡Y está bien! Pero eso lo hace la gente que no cree en Dios; la que considera que no tiene Fe.

¿Cuál es la diferencia? Mirad, en los tiempos -varios en la historia- en los que los judíos celebraban su fe a escondidas, asegura el libro de la Sabiduría que “compartirían los mismos bienes y peligros. La diferencia con los creyentes está en que antes habían “cantado las alabanzas de los antepasados”, habían rezado y sabían que todo lo venidero -bueno o no tan bueno- estaba en las manos providentes de Dios.

Podemos modificar nuestra vida o seguir igual, dar ejemplo o escandalizar. Pero una cosa es cierta, a cada uno se nos ha hecho el regalo de la Fe en Cristo y de nuestra respuesta agradecida va a depender nuestro testimonio: lo que otros ven de la Fe.

Pedro, al comprender esto, preguntó al Maestro, y la respuesta fue: “Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará”.

Y en eso estamos, sabiendo que el Señor ya nos ha salvado y cómo ahora vamos a confiar. ¡Eso es siervo responsable!

Print Friendly, PDF & Email
- Advertisment -

DEBERÍAS LEER

Súplica de pobre

0
Hoy entramos en el misterio de la celebración con el canto de esta súplica: “Dios mío, dígnate librarme; Señor, date prisa en socorrerme. Que...

Prepárate como toca

Por pedir que no quede

Síguenos en Twitter


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies