Atravesados por la vida

“Desgastadas deben tener ya las sandalias los discípulos de Emaús de tanto volver a Jerusalén” decía con gracia el Cardenal Dannels en un libro entrevista de hace un par de lustros. Y no sin razón porque es un texto tan sugerente que lo hemos empleado hasta la saciedad. Pero una se siente tan identificada con ellos en estos días de Pascua… Hemos sido atravesados por la Vida y no nos damos cuenta. Nos han dicho que Cristo ha resucitado y seguimos con semblantes tristes y preocupados. Seguimos con nuestras rutinas a nuestras fincas, andando el camino con la misma esperanza -si no menor porque el amor primero se enfría- que la de ayer. ¡Despertad al mundo!, nos dice el Papa Francisco. Pero, ¿hemos despertado primero nosotros? ¡Despierta tú que duermes, levántate de entre los muertos y Cristo será tu Luz, nos grita San Pablo. Pero, ¿cómo? ¡Vivamos en Cristo! Así es como San Pablo expresa el impulso de una vida, de una acción hecha con el dinamismo de Cristo resucitado.

Todos vivimos de la noche de Pascua. Todos hemos renacido en ella porque por el Bautismo hemos sido injertados en Cristo. La cuestión es si su savia, pujante de vida y novedad, penetra todo nuestro ser y hace de él una manifestación gozosa, sencilla y creíble del Evangelio. Y no se trata de cosas espectaculares sino de dar contenido a lo que hacemos porque toda nuestra entrega y trabajo es en Cristo. Quizá, alguno de los que lean esto, gracias a Dios, sea como San Pablo: un gigante en el anuncio del Reino, otros nos tendremos que fijar en hacer lo pequeño de cada día conscientemente y con amor. La evangelización comienza en el propio corazón que inicia su peregrinaje hacia el hermano en Cristo. ¡No hay manera más eficaz para renovar todas nuestras comunidades y toda la Vida Consagrada!

Algo se tendrá que notar: sandalias gastadas de tanto volver a la Comunidad, el corazón ensanchado, y quizá a base de desgarros, de tanto intentar amar, pero portadores de una Presencia descubierta en la ausencia… pero atravesados por la Vida que se entrega y se nos da.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *