Sin palabras

Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.

Los saludos siempre abren al diálogo y reconocen al otro. En este domingo encontramos a un arcángel entrando en presencia de María y pronunciando una frase llena de contenido y de cariño nunca antes oída. Por eso ella queda confundida y no sabe ni qué decir.

Los saludos en la Tradición judía se repiten pero en este caso no es así, quizá porque el acontecimiento era nuevo. La historia más grande jamás propuesta se hace a la joven más sencilla de un pueblo de Nazaret. La manifestación más gloriosa de Dios ocurre en el lugar más recóndito. Y de ello queda constancia en un diálogo sencillo que nos asoma a la respuesta más simple y grata de una mujer: ¡Si!

Los saludos de hoy están en revisión. Nuestros emoticonos o memes sustituyen a la palabra cálida pronunciada al oído. Incluso en la época en la precisamos de más comunicación –por tener que permanecer incomunicados- tenemos prisas para escuchar y proponer. Y las respuestas no se hacen esperar: son rápidas y volátiles.

El saludo del Adviento “Ven Señor Jesús” es una petición y una súplica. Una exigencia sencilla para que Dios nos envíe el mensaje de sus deseos sobre nosotros. Con velas y oraciones suplimos al ángel y, sin embargo, la respuesta que se espera de nosotros es la misma que entonces; en María.

Ojalá en estos días Dios encuentre gracia suficiente en nosotros para acoger a ese Niño en nuestras comunidades. Lugares de diálogo, de propuestas y respuestas. ¡Con palabras!

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